29 vida religiosa y espiritualidad en puerto rico se impone como el término genérico para abarcar la totalidad del fenómeno, incluyendo la relación subjetiva, las representaciones que genera, las prácticas rituales y las instituciones que las regulan (Díez de Velasco, 1995). La palabra religio adquiere el significado del fenómeno religioso, primero en el contexto romano y luego en el cristianismo. Sin embargo, en cada uno de estos contextos, su significado se matiza según la experiencia y la relación misma del sujeto con lo divino. Desde la época moderna, la palabra “religión” y sus equivalentes en las lenguas occidentales comenzaron a ser empleados por las ciencias modernas de las religiones, especialmente para referirse, en plural, a una diversidad de fenómenos humanos que forman parte integral de la historia de la humanidad (Queiruga, 1992). Estos fenómenos son muy variados en sus formas específicas, todas condicionadas por el contexto histórico y cultural, pero tienen características comunes que los asocian entre sí. Es por ello que comienzan a ser designados con el mismo término que se usaba para referirse solo al cristianismo (Queiruga, 1992). “Así, se pasó a hablar de religiones y a designar como religión a cada uno de los hechos: hinduismo, budismo, judaísmo, islamismo, entre otros, comprendidos en ese plural” (Velasco, 1995). Desde muy temprano, algunos estudiosos de las religiones notaron particularidades significativas en ciertos hechos a los que se les atribuía el término “religión”, como la falta de una configuración precisa de la divinidad en el budismo theravada. Estos hallazgos llevaron a cuestionar la aplicación de este término genérico a todas las religiones por igual (Eliade, 1974). Más adelante, esta tendencia se fortaleció al descubrir que cada religión se define a sí misma con términos que tienen significados distintos, como el hinduismo que se entiende como sanatana Dharma, el sistema o ley eterna; o la religión musulmana se comprende como islam, que significa sometimiento incondicional (Velasco, 1995). Todas estas dificultades hacen problemático el uso del término “religión” para describir los fenómenos nombrados desde Occidente como religiones. Esto lleva a interpretar el significado de “religión” no como un concepto unívoco aplicable de manera idéntica a todas las religiones. Se refiere más bien a una noción que se aplica a ellas de manera análoga como un símbolo que no busca representar contenido dentro del ámbito conceptual (Panikkar, 1998).
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