45 vida religiosa y espiritualidad en puerto rico e Inglaterra son los países que más desconfían de la religión (Caraballo, 2020). En este mismo sentido, señala Ponce León (2013, p. 345): “Comúnmente se piensa que los latinoamericanos somos más afectivos que racionales, que expresamos nuestras emociones y nos dejamos llevar por ellas más que, por ejemplo, los europeos del norte”. Así las cosas, la proliferación del fundamentalismo y el fanatismo en América Latina puede estar relacionada a este sentimentalismo latinoamericano. Los datos de la EMV muestran un panorama que no coincide del todo con lo planteado en la sociología desde sus orígenes. Max Weber (2008) y Emile Durkheim (2013) habían pronosticado que, en las sociedades industriales, las religiones serían sustituidas por modos técnicos-científicos de vida. En la misma dirección, la muerte de dios de Nietzsche (1882) también sugiere un declive de la religión —y del institucionalismo en general— en el mundo occidental. Por el contrario, en Estados Unidos, la teoría de elección racional y el pluralismo (véase, por ejemplo: Wentz, 1998) pronosticaron la diversificación de las religiones en la sociedad democrática. Estos pronósticos concuerdan con lo planteado por Luhmann (2007) y Luckman (1965) que visualizaron una vivencia más individual de las creencias religiosas y espirituales. Luckmann (1963) señalaba que las prácticas religiosas seguirían siendo prácticas importantes en la sociedad, pero para cada persona tendría un significado y un ritual muy particular. Los datos de la EMV respaldan más la teoría norteamericana que la europea y aportan más información al respecto. Al analizar los datos de la EMV, Caraballo (2020) sugiere que “el mundo en su conjunto no es menos religioso de lo que solía ser” (p. 135) y asegura que los cambios incluyen menos prácticas religiosas formales, pero, a su vez, un acercamiento espiritual más individual y directo, sin la mediación institucional. Inglehart (2021), analizando los mismos datos, anuncia la decadencia de las creencias religiosas en conjunto con un cambio sustantivo en la opinión de las personas con respecto a la importancia que tiene Dios en sus vidas. No obstante, entiende que la historia ha evidenciado en múltiples ocasiones cómo los seres humanos necesitan un sistema de creencias que luego se manifiesta en el resto del desenvolvimiento social. De manera que, más allá de interpretar
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