46 pontificia universidad católica de puerto rico los datos como una disminución en la vivencia religiosa, estos deben interpretarse como cambios en la forma en que los seres humanos comprenden su mundo. Carballo (2020) e Inglehart (2021) coinciden con lo que advierte Scopello (2021), las religiones se transforman, pero jamás mueren. Acudimos a una transformación del significado de la variable religiosa. Los datos de la EMV demuestran que la religión continúa siendo de interés para todas las sociedades en el mundo. En la actualidad, cerca de un 65% de las personas en el mundo consideran que Dios es muy importante en sus vidas (World Value Survey, 2018-2021 en: Inglehart et al., 2018). Pero, cada persona crea su definición, idea o imagen de Dios. Así también ocurre con el rezo, la oración o la meditación. Es decir, las creencias parecen ser más heterogéneas, las religiones se han diversificado y la espiritualidad se vive de forma más individual que comunitaria o institucional. Esto parece evidenciarse en la menor asistencia a los templos de todas las religiones y a la proliferación del sincretismo religioso (Hume, 2015). ¿A qué se deben estos cambios? ¿Qué factores pudieran explicarlo? Existe una literatura significativa que respalda el impacto de los contextos en las ideas de las personas y, sobre todo, en las creencias religiosas (Pérez y Perera, 2009, 2013). Esta relación entre el contexto y la religión ha sido estudiada particularmente en el caso cubano. Pérez y Perera (S.F) señalan que, luego de la Revolución Cubana (1959), hubo una serie de cambios en la religiosidad. Las festividades religiosas más populares en Cuba cambiaron sus contenidos y crecieron. La devoción a san Lázaro adquirió mayor importancia en la vida religiosa de la población a la vez que se agudizaba la crisis económica cubana. Las autoras (Perez y Perera, 2009, 2013) recuerdan que el periodo posrevolucionario, denominado periodo especial (1990), implicó una serie de cambios económicos abruptos y aseguran que estos tuvieron un efecto relevante en las creencias de los cubanos. Sin embargo, la relación entre la crisis socioeconómica del país y los cambios en la religiosidad no deberían observarse como una relación mecánica entre lo económico y lo religioso. No obstante, las relaciones de “interinfluencias” entre estas esferas son evidentes y merecen un análisis más detallado para comprender cómo los cambios económicos y sociales impactan las creencias y prácticas religiosas.
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