Vida religiosa y espiritualidad

48 pontificia universidad católica de puerto rico Irónicamente, los medios de comunicación masiva reseñaron diversos fenómenos durante ese año (2020) del inicio de la pandemia que muchas veces eran considerados señales del fin de un tiempo. La periodista Díaz (2020) lo resume perfectamente: “Para personas de muchos credos, e incluso para los que no tienen ninguno, últimamente hay una sensación de que el fin del mundo está cerca”. También menciona que ciertos eventos suelen ser asociados con una especie de “apocalipsis” construido por una crisis antropológica más profunda. Entre algunos de estos fenómenos que son subsumidos por el discurso apocalíptico, se incluyen: cientos de miles de millones de langostas que pululan en África Oriental (2020-2021); incendios forestales, en conjunto con el exterminio de innumerables animales; terremotos como el de Utah, que sacudió incluso el templo de Salt Lake hasta la punta de su torre, causando que la trompeta de oro se cayera de la mano derecha del ángel Moroni (Díaz, 3 de abril del 2020). Resulta extraño que durante este periodo pandémico se acrecentara el miedo a la muerte entre ciertos profesionales (Indacochea-Cáceda et al. 2021). A esto se suman los diversos desastres naturales acontecidos, entre los más recientes, el desastroso huracán Milton y la tragedia que provocó el fenómeno Dana en Valencia, España. En fin, se añade el hecho de que la crisis económica y ambiental parece dejar una huella en la psiquis de los sujetos que se manifiesta en un aumento de las enfermedades mentales, tales como la ansiedad y la depresión en todo el mundo (Organización Mundial de la Salud, 2022). Estas manifestaciones son muestras de cómo los eventos sociales, económicos y políticos provocan cambios en la forma en que las sociedades entienden su existencia, su conciencia y su espiritualidad. Como evidencian los datos de la EMV (2023), el mundo parece vivir un distanciamiento de las instituciones religiosas y una vivencia más individual de la espiritualidad, como ya había pronosticado Luckman (1963), Hunter (1991). Aunque no necesariamente los datos sugieren una desaparición de las religiones, sino la integración de una serie de prácticas espirituales y una visión holística sobre la vida (Ciardello, 2018). En este contexto, surgen las siguientes preguntas: ¿Cómo se ha transformado la vida religiosa de los puertorriqueños? ¿Qué dicen los estudios sobre la religión y la espiritualidad en Puerto Rico? Como veremos en el próximo apartado, los resultados de la EMV señalan un leve desapego institucional. Aun así, los datos recopilados en Puerto

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