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viva la universidad | carta a sarita

lcdo. héctor luis acevedo

eso es que vienes a la universidad. A encontrar tus propios

caminos para aportar tus conocimientos a la humanidad.

¿qué es la universidad?

La universidad es tiempo y espacio para conocer mundo

sin estar en todo tiempo y en todo lugar. Es recinto y

momento para ampliar tu cultura como custodio que eres

de la gran herencia de la humanidad; es lugar para labrarte

una profesión que sirva para darles vida y vuelo a tus valores

y ser una persona de “provecho” para el bienestar de los

demás; es lugar para investigar y así aportar descubriendo

e inventando; es recinto de libre pensamiento, con el rigor

del que sabe que el tiempo de la libertad es tan valioso que

no regresa jamás. Ese espíritu universitario lo capturó don

Jaime Benítez al comienzo de su rectoría cuando expresaba:

“Hay que ganar la sabiduría para que nos nutra como una

sabia; hay que llevarla de la universidad al pueblo, aquí en las

aulas hemos de vivir en la alegría y en el esfuerzo creador de

quien, a diario, se enriquece de saber la verdad. Hay que vivir

en la emoción y en la embriaguez de a quien, día a día, se le

revelan misterios, se le descubren mundos desconocidos, se

le abren caminos nuevos. Hemos de ganar aquí imaginación,

fuerza poética y ansias de desbordamiento para llevar el

mensaje de la vida democrática a todo nuestro pueblo.

Tenemos que compartir esta riqueza nuestra –la riqueza de la

cultura–, generosamente y a manos llenas; esta riqueza crece

más cuanto más se entrega”.

Universidad es pasión por la verdad. Es ir más allá de las

apariencias y de los dictámenes de la opinión pública. Los

universitarios viven de la verdad. Viven de la tradición de

Galileo quien, amenazado de muerte y obligado a denunciar

sus propias ideas en torno a la teoría de que la tierra se movía

alrededor del sol, a la hora de la verdad y a renglón seguido

de la firma del documento que fue obligado a firmar a estos

efectos, pronunció las palabras: “pero se mueve”.