la pobreza en puerto rico: estadísticas, políticas públicas
e impacto en la vida de los ciudadanos, una mirada desde la doctrina social de la iglesia
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recordarlos una vez más. Necesita el hombre, por razón de
su dignidad innata, alimentarse, vestirse honestamente,
disponer de una vivienda digna,
cultivar por medio de la educación
sus facultades más nobles
, elevar el nivel moral y espiritual,
incesantemente, de su existencia. A lograr estos fines debe
ordenarse la estructura total del Estado, la vida política y
económica del pais y la voluntad y espíritu de cuantos ejercen la
autoridad como un sagradoministerio, pues son los depositarios
de una potestad que Dios mismo les ha confiado (Conferencia
Episcopal de Puerto Rico, 1989, p.353 – 354. Énfasis nuestro).
Hasta ahora, se ha presentado una discusión sobre la educación, el
empleo, el desempleo y la dependencia personal. El último tema que
se tratará en este trabajo es la dependencia y la pobreza.
Dependencia y Pobreza
Anteriormente, sediscutió la situacióndel altodesempleoestructural
existente en el país. La misma se agudizó a partir de la década de
los 70’. En esos años, según muchos estudiosos de la economía
puertorriqueña, colapsó el modelo de industrialización vigente en
el país hasta ese momento. Un modelo que proveía las condiciones
para la generación existente de un número importanate de empleos
en el país. Si bien es cierto que en Puerto Rico se recibían fondos del
gobierno federal de los EE.UU. para, entre otros propósitos, ayudar
a familias necesitadas, lo cierto es que, desde antes de la década
mencionada, estas ayudas comenzaron a fluir más aceleradamente.
De igual forma, muchos de los programas de fondos federales
otorgaron sus ayudas directamente a los participantes y no al
Gobierno de Puerto Rico (o a los de otros estados). Esta fue una de las
razones por las cuales el sociólogo Emilio González Díaz denomina
el período posterior al 1974 como una etapa de
dependencia personal
de
un amplio sector de la ciudadanía puertorriqueña respecto de estos
fondos (González Díaz, N.D.).
Así por ejemplo, en el año 1974 se extendió a la isla el programa de
cupones de alimentos, hoy conocido como Programa de Asistencia
Nutricional (PAN, SNAP en EE.UU.) el cual existía en los EE.UU.
continentales desde el 1964. Este programa transfirió a sus
participantes en Puerto Rico en 1975 la cantidad de $280.4 millones
de dólares (Vera Rodríguez, 1986). Actualmente se transfiere al
Gobierno de Puerto Rico una asignación en bloque (
block grant
) de
$1,623 millones de dólares anuales (U.S. Department of Agriculture:
Food andNutritionService, 2013). Hasta el 1982, estos fondos llegaban
directamente del Gobierno de los EE.UU. a los individuos en Puerto
Rico (U.S. Department of Agriculture: Food and Nutrition Service,
2010a). Con los fondos de esta transferencia en bloque, y siguiendo




